domingo, 23 de agosto de 2009

Jodida melodía

Comienzas a escuchar aquella canción:


"Fly away, fly away", cierras los ojos y esperas. Esperas la primera lágrima.


Piensas en ti, en tu toda tu vida…

Esperas y sientes su melodía.


¿Alguna vez conseguiste ser feliz?

¿Alguna vez pudiste contemplar tu sonrisa frente al espejo?


Recuerdas su voz.

Recuerdas el frío de la noche y el calor de la cama.

Recuerdas como te susurraba historias que te hacían soñar.

Recuerdas como te besaba y acto seguido se alejaba.

Recuerdas como gritaban.

Recuerdas todas las palabras y recuerdas golpes.

Recuerdas el silencio y después el amanecer.


Ya estás en el pupitre, aún pesando en el día de ayer. Tú eras tan débil, tan inocente que apenas entendías lo sucedido.

"¿Me escuchas?" gritaba la profesora.


...

Estabas ausente.

...


A veces, a la salida estaba él y tú, tú estabas feliz porque le sentías cerca.


Crees que no volverá a pasar porque es él, es la persona que te hace confiar y no tener miedo.

Crees que jamás vas a perderle y crees que siempre estará para ti.


Más tarde, días más tarde, meses más tarde, años más tarde te das cuenta de... te das cuenta.


Y lloras, lloras mucho, aunque intentes no pensarlo, aunque intentes olvidarlo.

Y le odias, le odias como jamás habías odiado a nadie, pero también le amas, porque él es y siempre será tu Papá.

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